OPINIÓN

TO BEEF OR NOT TO BEEF

Por Diego Torres
21/05/2022

o de how do you sleep? a the story of adidon: una pequeña historia de los enfrentamientos personales en la música popular occidental

EL ODIO Y SU UTILIDAD

Pocos motores creativos tan fructíferos para el arte como el odio. O, en todo caso, las rivalidades personales. Malentendidos personales, en la prensa, correveidiles profesionales que acarrean rumores de un lado al otro. En la literatura hay personajes basados en conocidos de los autores, con las peores cualidades humanas imaginables. En el mejor de los casos, esas rivalidades quedan impregnadas en la historia y el embronque será eterno, el autor habrá ganado: Menganito era un imbécil, y miren cuando lo he despreciado.

La música, por supuesto, no es la excepción.

Los diss tracks son las canciones hechas con el propósito de denigrar, atacar o humillar a alguien, y de ellos hablaremos hoy. Excluido está cualquier tema dirigido a instituciones, grupo humano generalizado, y símiles. A la idea de esta nota, y de mi percepción momentánea, no son tan interesantes.

Si queremos hilar fino, el primer diss track del que tenemos registro es Yankee Doodle. Escrita por Richard Shuckburgh, cirujano del ejército británico, en la época previa a la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. En ella, los británicos se burlan de los estereotipos yankees de la época; la frase inicial de la letra original los refiere como personas que creen que ponerse una pluma en el gorro es un gran statement estilístico.

Posteriormente hay varios ejemplos similares: canciones militares, un ballenato colombiano que escribe Emiliano Zuleta contra Lorenzo Morales a fines de los años treinta, odas contra Hitler, o la bomba atómica. De acuerdo, todos ejemplos interesantes y válidos, pero nos concentraremos en la modernidad.

De esta era, hay uno que podemos considerar el primero de todos, si bien algo olvidado. You Keep Her, de Joe Tex, está apuntada al sublime James Brown. Después de dejar a Tex, su flamante ex mujer empezó a salir con Brown, quien después cortó con ella y envió una carta a Tex diciéndole que podía quedarse con ella. La respuesta fué esta canción rebosante de soul, con el mensaje: no maestro, gracias, pero ahora te hacés cargo vos.

La siguiente notable es Sexy Sadie, de The Beatles. Originalmente llamada Maharishi estaba llena de referencias explícitas al gurú que acompañó a la banda en la India, Maharishi Mahesh Yogi (quien supuestamente se le insinuó a la esposa de Lennon en el viaje), pero George Harrison, por su cercanía con el Maharishi, pidió que el título de la canción y su letra sean modificadas para no despeinar plumas.

PRESENTANDO EL LIENZO PARA CALMAR LA SANGRE

Son los años 70 y The Beatles ya no existen más. Los idas y vueltas entre Lennon y McCartney, sumado al fastidio de un Harrison cansado de que esos dos titanes no le presten atención llevaron a la banda más grande de la historia a que termine sus operaciones. Sin embargo, la última gran interacción beatlesca estaba por llegar. El 17 de mayo de 1971, Paul y Linda McCartney lanzan Ram, un disco, por cierto, pleno del trabajo que Paul sabía hacer: pop puro y duro, con gotas y pinceladas de las cosas que demuestran sus canciones en el White Album. Canciones peculiares, juguetonas con raíces en las nursery rhymes inglesas, infantiles sin abandonar el dominio adulto del arte. Una de ellas, la más notable para este caso, fue Too Many People.

En Too Many People (canción que musicalmente vaticina el tipo de pop que vendrá después en Wings), Paul escribe con una elegancia notable sobre John y Yoko. Sobre cómo sus adicciones contribuyeron su parte a la destrucción de la banda, sobre los vividores que los rodeaban, el aura sanguinaria que contenían. En ese momento tal vez no era obvio que la canción era sobre ellos; McCartney nunca es literal, ni mucho menos. Las frases pueden ser sobre cualquier persona, digamos, cualquier persona del establishment musical de esos años, podría haberle hablado hasta a alguna banda que no le gustaba, y aún así habría tenido sentido. Sin embargo, John Lennon sabía que esa canción era sobre él.

¿CÓMO DORMÍS POR LAS NOCHES?

Habiendo escuchado el misil, Lennon decide ponerse a trabajar. En los días siguientes escribe, con rencor y horror, una canción para responder los ataques de McCartney. Ocho días después, ya está en el estudio, preparado para producir el primer gran diss track de nuestra era.

How do you sleep? tiene todos los elementos del diss track moderno: referencias directas y descaradas, golpes bajos e hipérboles innecesarias. Lo acusa de haber escrito una sola buena canción (Yesterday) y de ahora, en su etapa solista, escribir basura (Another Day):

The only thing you done was yesterday

And since you’ve gone you’re just another day

Nombra a “Mother Mary” McCartney varias veces, fallecida cuando Paul era un niño entrando a la adolescencia; referencia una canción (en su momento) actual del atacado para señalar la baja de su calidad compositora post-Beatle. Hay hasta una temprana referencia (la segunda, exactamente: la primera está en Glass Onion) al mito de que Paul había muerto en un accidente de tránsito. John dice sí, es cierto: esos raritos tenían razón cuando te dijeron muerto. No solo eso: una de las mejores versiones del tema (si no tal vez la mejor) es una versión de la cual hay video en YouTube que mezcla las tomas 4 y 6 de las grabaciones donde se lo ve al mismísimo George Harrison, en ese momento aún enbroncadísimo con Paul, tocando la guitarra magistralmente; en el bajo, Klaus Voormann: diseñador de la tapa de Revolver, bajista predilecto de George, Ringo y John, Beatle honorario, si los hay, aunque de los menos nombrados. Y además, encima, la pregunta, LA pregunta: ¿cómo dormís por las noches? Lennon continúa con los ataques. Una cara linda durará un año o dos, pero dentro de poco todos verán las cosas de las que sos capaz. Se vé que algo habrás aprendido en todos estos años.

Más allá de todo, How Do You Sleep? es, en la base, una excelsa canción. En esta versión (increíblemente) no final, se escucha una línea de bajo acusadora, una voz que equipara dolor y tranquilidad, la tranquilidad de quien se cree vencedor y portador de la verdad. La guitarra slide de Harrison es un recordatorio de la pregunta, cada vez que se desliza. ¡La percusión duele! Es el latido calmo de un corazón azuzado, preparado para la pelea, para embestir al rostro.

EL HIP HOP Y EL BEAT COMO POSIBLE CUCHILLO AFILADO CUBIERTO DE ÓXIDO

Después de una década anodina para la confrontación como lo fueron los 80, vinieron, naturalmente, los 90.

De manera inaugural, los resabios del grupo de hip-hop N.W.A. post salida de Ice Cube comenzaron el embate. Ice Cube se aleja de la banda después de una disputa por regalías. Habiendo escrito aproximadamente la mitad de las letras del disco debut de la banda, sintió que no estaba siendo recompensado de una manera justa y le dijo adiós a sus compañeros.

100 Miles and Runnin’ es parte del homónimo EP, primer lanzamiento post Ice Cube. Tiene un beat frenético, despiadado, on the run. Es una semblanza sonora al de Straight Outta Compton, pero ahora sin su estrella lírica, digamos. Y no oculta el resentimiento hacia ella.

It started with five but no one couldn’t take it. / So now there’s four ‘cause the fifth couldn’t make it.

The number’s even / And now I’m leaving

en ese mismo EP también aparece Real Niggaz, que dice

Styles that kept them full of bull

Cause the vocals were local in nightclubs

Only reason niggas pick up your record is cause they thought it was us

El tiempo, como es sabido, sabe curar heridas, y así lo hizo, principalmente entre Ice Cube y Dr. Dre. Las cosas mejoraron y Cube apareció en los proyectos solistas de los diferentes integrantes de N.W.A., y vivieron, relativamente, felices, o por lo menos, en paz entre sí.

Sin embargo, después de una banda tan notable como N.W.A. y su despilfarre egotero, quienes les siguieron supieron que había algo con que jugar.

Aeropuertos 2000

LA MUERTE ES POSIBLE, Y TAN POSIBLE QUE SUCEDE

2pac y Biggie Smalls fueron, tal vez, los raperos más notables de la década de los 90. Juguetones, sensuales y creativos, abrieron puertas que nunca más pudieron cerrarse a la hora de imaginar maneras de contar historias, sean cuales sean esas historias.

También se odiaban.

Murieron con menos de 6 meses de diferencia entre uno y otro; 24 y 25 años, de un lado y del otro, pero antes de que todo terminara, hubo tiros verbales que terminaron agotando la paciencia de ambos. 

Biggie coquetea con el insulto al sacar Who Shot Ya?, con alguna que otra referencia sutil a Tupac, pero no se esperaba lo que venía.

Hit Em’ Up deja a How Do You Sleep? como una peleíta de recreo, un problema minúsculo. Tupac nombra a Biggie varias veces, y no necesita decirle que es malo en su arte: se salta 15 pasos y lo amenaza: la muerte está en tu puerta, hermanito, no abras, fingí estar dormido. No solo amenaza a Biggie, de todos modos. Amenaza a su crew, a sus amigos, prácticamente a todas las personas que conoce. Le dice “¿te acordás cuando me cogí a tu mujer?”. No hay canción ni obra artística que equipare el nivel de confrontación de Tupac en esta canción. 

¿El resultado? Ambos muertos. Tiroteos extraños por pandillas o actores independientes, las circunstancias no están claras, pero lo que sí lo está son sus tumbas. 13 de septiembre de 1996 uno, 9 de marzo de 1997 el otro. El mundo no existió por mucho tiempo con los dos vivos a la vez.

SIGLO XXI, LA SANGRE DESCANSA EN EL SUELO Y CALMA EL CAMINO HASTA QUE LLEGA PUSHA T

Después de tanta sangre, los beefs siguieron, pero no tan asquerosos. Es claro que a nadie le gusta morir.

El siglo XXI en general pasó sin pena ni gloria. Eminem cantandole a su propia madre, 50 Cent a, para resumirlo, un montón de gente, Taylor Swift a Kanye, Katy Perry y Kim Kardashian, miseria total, digamos.

Pero un día, vino Él. El salvador de los diss tracks.

El 25 de mayo de 2018, Pusha T saca Infrared, en el disco Daytona. En él, acusa a Drake, conocidísimo goma musical, terrorista del romance, boludo general, de no escribir sus canciones. Esa es, en la base, la tesis de la canción. “¿Cómo puedo respetarte si tus palabras no son tuyas?”. 

El mismo día, Drake postea en las redes Duppy Freestyle. Es, lamentablemente para Drake, una respuesta débil, pasada de rosca y miserable, sin nada que decir más que “¡sos un malo!”

Cuatro días después, Pusha T se encarga de despachar a Drake de cabo a rabo, de rabo a cabo.

ES PLATA FÁCIL, SE VIENE UN VERANO QUIRÚRGICO

No hay límites. Pusha T habla de todo en The Story of Adidon. De base, la portada del single es una foto perdida de Drake haciendo blackface, pero esa es solo la entrada. En la canción Pusha se mete con

  • un hijo escondido de Drake, el cual tuvo con una estrella porno, a los cuales ocultó hasta esta canción
  • la relación con su padre, una persona con la que Drake siempre estuvo conflictuado
  • y le pide: no involucres a Kanye West, me hace los beats, sí, pero: puteame a mi, quiero toda esa bardeada, es toda mía. No soy como vos, quiero el horror y me regocijo en él.

¿Y AHORA?

Después de Pusha T y la falta de límites, no ha habido nada que se le acerque. Es fácil olvidar que estos artistas son personas; uno a veces, como al ver un choque de autos, no puede correr la mirada, y quiere más. La relación entre espectador y la ética se vuelve incómoda, es cierto. ¿Para qué empujar a la gente al puño?

Pero bueno, es que es divertido. Lamentablemente es muy divertido.

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