URBE

DURANTE LA PANDEMIA SE DEPREDARON ECOSISTEMAS POR 3 VECES LA SUPERFICIE DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

Por Micaela Gentile

11/10/2020

Leonardo Grosso, oriundo del partido de San Martín, es diputado nacional por la provincia de Buenos Aires (Frente de Todos). Sus orígenes en la política se remontan a la década de los ‘90, donde comenzó participando del centro de estudiantes de su colegio secundario. De ahí en adelante, no paró. Entre sus dimensiones de trabajo se destacan: la erradicación de la violencia institucional, el reconocimiento de la diversidad y el ambientalismo. Integra la mesa nacional del Movimiento Evita.
En una charla con URBE, aclara el panorama sobre los problemas ambientales, el papel del ejecutivo y todo lo que falta.

Según el Sistema Nacional del Manejo del Fuego (SNMF), actualmente hay 13 provincias con incendios forestales y 11 que tienen focos activos ¿Cómo ves la gestión del Gobierno Nacional y los diferentes ministerios en la materia?

El Gobierno está poniendo todos los recursos a disposición para combatir los incendios. También se trabaja en coordinación con los gobiernos provinciales: equipos de rescate, aviones y helicópteros hidrantes. Lo fundamental y a lo que apuntamos con la modificación a la Ley de Manejo del Fuego, también con la Ley de Humedales, es a una solución de fondo que termine con estos incendios intencionales para cuidar el único planeta que tenemos. Nada va a poder reemplazar las áreas dañadas si no actuamos de fondo, y a eso apuntamos. Somos los seres humanos los que estamos destruyendo nuestra casa común por cuestiones de negocios, y todo esto trae problemas mucho mayores incluso con la salud de nosotros mismos.

Desde el ministerio que conduce Juan Cabandié manifestaron que «el 95% de los incendios son intencionales» ¿A qué crees que responde?

Responde a negocios. En algunos casos a negocios inmobiliarios, en otros casos al desplazamiento de la ganadería a zonas de humedales o de bosques, en otros a la mega minería y en muchos casos al avance de la frontera agropecuaria. Durante la pandemia se depredaron ecosistemas por tres veces la superficie de la ciudad de Buenos Aires, y eso es un montón. Tenemos que frenarlo. También estamos pidiendo al Poder Judicial que tenga mayor predisposición y celeridad en su accionar porque nos prenden fuego medio país y vemos que algunos jueces y fiscales están un poco perezosos.

En la Cámara de Diputados de la Nación, presentaron un proyecto de ley y se instaló en redes sociales el hashtag #LeyDeFuegoYA ¿Cuáles son las principales características de la iniciativa? ¿Cuál es su objetivo principal?

El objetivo principal es proteger áreas fundamentales para el ecosistema. Lo más importante que propone esta modificatoria es la de prohibir por 60 años el uso de las áreas incendiadas para una actividad diferente a la que tenía previa al incendio. Por ejemplo, donde había un humedal, por 60 años tiene que seguir habiendo un humedal. Queremos que ese humedal se recupere del daño que sufrió y siga cumpliendo su función.

Últimamente se habla mucho de la necesidad de generar una transición hacia un modelo de desarrollo sostenible ¿Qué consecuencias tendría sobre la matriz productiva de nuestro país? ¿y sobre lxs ciudadanxs?

Hay un viejo mito que los sectores económicos que arrasan el ambiente nos vendieron como una verdad absoluta, y es que para hacer posible el desarrollo productivo es necesario talar un bosque o destruir un humedal. Eso es una gran mentira. ¿Cómo va a ser verdad que para producir más y mejor hay que destruir el planeta?. No, de ninguna manera. Estamos trabajando con los sectores productivos, las organizaciones ambientales, los especialistas, para cambiar el paradigma productivo y entender que sin planeta no hay posibilidad de desarrollo. La producción con perspectiva ambiental es parte central de la agenda política y de la agenda social en la actualidad y también hacia el futuro.

El cuidado del ambiente y las discusiones sobre el feminismo son dos consignas que cobran cada vez mayor relevancia. ¿Qué reflexión te merece?¿Cuál crees que es el rol de la juventud en estos temas?

Está claro que hay una fuerte impronta generacional. Las pibas desde las calles hicieron del feminismo un movimiento transversal que cobró mucha fuerza en la representación política. Porque no sólo se logró una visibilización, sino que la diversidad, el género, se metieron dentro de las instituciones para mejorarlo todo. Empujan y transforman estructuras políticas que no estaban acostumbradas a eso. Algo parecido ocurre con el ambientalismo. Millones de jóvenes en todo el mundo lograron primero la visibilización, la transversalidad y hoy son parte de la discusión política donde encuentran representación y participación. Ambos movimientos son el signo fundamental de este tiempo.

(crédito de la foto: PRENSA HCDN. Durante la votación del acuerdo de Escazú)