Opinión

MALVINAS, ALTA EN EL CIELO

Por Edgardo Esteban*
08/11/2020

El 6 de noviembre de 1820, el coronel David Jewett y su tripulación desembarcaron en nuestras Islas Malvinas, en cuyo antiguo fuerte realizaron una ceremonia, armaron un mástil improvisado e izaron la bandera celeste y blanca. Por primera vez, el pabellón patrio flameó en nuestras islas, mientras desde la embarcación “Heroína” se escucharon los 21 cañonazos. Después, Jewett leyó una proclama prohibiendo la caza y la lobería en y alrededor de las islas sin permiso de Buenos Aires.

Como un soplo de viento ese acto se volvió a sentir este 6 de noviembre en toda la Argentina continental, con un banderazo nacional que buscó unir en ese mismo reclamo de soberanía, en coincidente homenaje a Manuel Belgrano, en el aniversario de su muerte.

El mismo presidente Alberto Fernández encabezó el nuevo Consejo de Malvinas, que corrobora lo que manifestó al asumir el 10 de diciembre pasado, cuando habló claramente sobre la causa Malvinas diciendo: «Reafirmamos nuestro más firme compromiso con el cumplimiento de la Cláusula Transitoria 1ra de la Constitución Nacional y trabajaremos incansablemente para potencia el legítimo e imprescriptible reclamo por la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes…”

«Sabemos que para esta tarea no alcanza el mandato de un Presidente, o de un Gobierno. Exige una política de Estado de mediano y largo plazo. Por ello convocaré en la órbita presidencial a un Consejo donde tengan participación todas las fuerzas políticas, la provincia de Tierra del Fuego, representantes del mundo académico y de los excombatientes. Su objetivo será forjar un consenso nacional para diseñar y llevar adelante las estrategias que permitan conducir con éxito el reclamo más allá de los calendarios electorales». Marcó, con claridad, los principales objetivos que debemos tener como parte de esa política de Estado en función de la causa Malvinas. Defender la soberanía de las islas es una cuestión de Estado, que supera el tiempo y a los gobiernos. Hablar de nuestras islas, no solamente es entender que defendemos la soberanía territorial o marítima, sino también la cultural, educativa, laboral, ambiental y económica.

Es cierto, que hay tantos puntos de vista sobre Malvinas como protagonistas de esa guerra. Esas miradas nos deben ayudan a ir reconstruyendo, a pensar y reflexionar sobre cómo nos conforma como argentinos. Hay que reiterar el permanente y justo reclamo de soberanía que tiene nuestro país desde 1833. Debemos reafirmar y exigir al Reino Unido la discusión sobre soberanía de las Malvinas e Islas del Atlántico sur, tal como lo establece la resolución 2065 de las Naciones Unidas desde hace más de 50 años. Toda defensa por los derechos soberanos en Malvinas había desaparecido de la agenda, a pesar de ser un principio constitucional y un objetivo irrenunciable del pueblo argentino. Los británicos trataron de imponer su versión de la historia, avanzando de forma alarmante en favor de los intereses británicos que trabajaron con las manos libres para FALKLANIZAR Argentina y la región.

No podemos dejar de hablar y evocar lo pasado, recordar a nuestros compañeros caídos durante el conflicto bélico de 1982, que están siempre, pero pensando en este nuevo presente y en los tiempos venideros, recorriendo todos los caminos posibles en el reclamo de nuestra soberanía, bajo el único signo de la paz.

En este momento difícil debemos seguir construyendo caminos en defensa de la causa Malvinas, no solo para quienes vivimos aquellos días de 1982 sino también para las generaciones venideras, a las que debemos transmitir este legado y nuestro profundo amor por las islas. Junto a ellxs generaremos la fuerza necesaria para construir una renovada política de Estado sobre la Causa Malvinas, que por historia y derecho nos corresponde. Una sociedad jamás será justa si no tiene memoria y esa es una lucha que exige una tarea cotidiana.

El coronavirus pasará. Esperemos que sea pronto, que vuelvan a soplar vientos de esperanza en la Argentina y que Malvinas siga siendo una causa nacional, popular y latinoamericana.

*Periodista, ex combatiente y director del Museo Malvinas e islas del Atlántico sur.