Cultura

Julia Rosemberg (2019) – Eva y las mujeres. Historia de una irreverencia

Por Paloma Dulbecco y Micaela Gentile
Narrado por Micaela Gentile
02/08/2020

En el año del centenario del nacimiento de Eva Duarte (2019), Julia Rosemberg (historiadora y docente universitaria) publicó su primera obra individual, en la que recorre la vida de uno de los mayores íconos de la historia argentina. Eva y las mujeres. Historia de una irreverencia de Ediciones Futurock aborda dos grandes ejes narrativos: la misma Evita en cuerpo y alma y, en particular, su intenso trabajo por la participación política de las mujeres y vinculación con demandas feministas (de aquel momento y de hoy).

“¿Se puede pensar a Eva bajo el prisma del feminismo? ¿Qué sentidos y qué lugares habilitó el peronismo para las mujeres?” se pregunta esta joven autora sin escapar a las contradicciones propias de un movimiento político que junta adeptos y detractores en todo el mundo. Sin embargo, como su nombre lo expresa, no es este un libro sobre el peronismo, es un libro sobre Eva antes, durante y ¿por qué no? después del peronismo que la vio surgir.

Su hilo conductor no es otro que el poder, tan poco contado, que Eva Perón disputó y edificó. Así, Rosemberg reconstruye y pone en valor sus trabajos desde la Fundación Eva Perón y sus respectivos hogares, y sus formas de organización política: en un principio, a través del Centro Universitario Femenino y de los Centros Cívicos Femeninos; y, desde 1949, del Partido Peronista Femenino, que entre el 29 de octubre y el 5 de noviembre de ese mismo año garantizó presencia con una sede central en cada provincia. Una de sus principales tareas era colaborar en el empadronamiento de quienes hasta entonces habían carecido de derechos políticos a elegir y ser elegidas. También las primeras legisladoras y algunos de sus proyectos e intervenciones en el Congreso son recuperadas en el libro. Se les devuelve la voz con una metodología y ética feministas a estas protagonistas casi negadas por la historiografía y cuyos nombres resultan completamente desconocidos aún para la militancia justicialista.

Si bien Eva murió repentinamente, el entramado colectivo logró sostener los niveles de participación y compromiso político de las mujeres peronistas. Pero poco y nada queda del archivo frondoso que se había formado a partir de semejante despliegue institucional y político. Con el derrocamiento del gobierno de Juan Domingo Perón el archivo fue destruido, así como la gran mayoría de las legisladoras y censistas encarceladas: entre ellas estuvieron Ana Macri, Juana Larrauri, Magdalena Álvarez, Rosa Calviño, Josefa Tubío, Otilia Villamaciel, Susana Correché y Delia Parodi, quien había logrado el mayor rango político en el Congreso y tardaron más de tres años en liberarla.

Esto último, analiza Rosemberg, sucedió a partir de la instalación del antiperonismo en el poder con sus políticas e imaginario de odio, cuyo ensañamiento y ataque más álgido fue, sin lugar a dudas, la figura política de Eva y hasta su propio cuerpo embalsamado, el cual los militares secuestraron, ultrajaron, desaparecieron y adulteraron en Italia, hasta que finalmente en 1974 fue repatriado.

¿Cuánto de lo que hoy enunciamos como violencia política por motivos de género atacó a Eva y no sólo en vida o de manera directa? También el propio peronismo con cierta invisibilización o, al menos, un sesgo que “poco y nada rescató sobre su obra vinculada a las luchas de las mujeres”, ha internamente ejercido otra faceta de este tipo de violencia. Y lo mismo desde ciertos sectores de los feminismos.

Hay que leer completo este libro para conocer y contar por qué esto resulta inadmisible. La autora revela en el prólogo que los niveles de representación femenina en el Congreso de la Nación alcanzados durante el primer peronismo con el armado del Partido Peronista Femenino y su incidencia en las listas fueron superados recién luego de la implementación de la ley de cupo femenino, sancionada en 1991. Datos, no opinión.

Ya nadie podrá negar la potencia política (y feminista) de Eva entonces, hoy y siempre.

Otras lecturas feministas en https://filfem.com.ar/lecturas

Anatomía de un paso

Anatomía de un paso

Levantar una pierna, adelantarla unos centímetros, esperar el turno del otro pie: así se arma un paso, y con los pasos, una caminata. En este ensayo, caminar deja de ser solamente un medio para desplazarse de un lugar a otro y se vuelve una forma de habitar el espacio, cartografiar la memoria y activar el lenguaje privado de los pensamientos.

Dios ha muerto

Dios ha muerto

El desierto crece y el fútbol se vuelve máquina. Entre Nietzsche, Joyce, Borges y Eduardo Archetti, un ensayo que busca en la imperfección criolla, el potrero y la figura de Maradona una respuesta posible a la robotización del juego.

El sueño del pibe

El sueño del pibe

Hace cien años, Silvio Astier, el protagonista de El juguete rabioso soñaba con escapar del trabajo a través del crimen y la imaginación. Hoy, los ponzi boys de Instagram sueñan con el primer millón, el Lamborghini y la abstinencia sexual como práctica ascética. ¿Cómo llegamos hasta acá? ¿Cómo cambiaron tanto las formas de soñar? ¿Qué dice eso sobre las masculinidades, hoy?

El cansancio de contar muertas

El cansancio de contar muertas

Once años después de la primera convocatoria de Ni Una Menos, los carteles vuelven, los nombres cambian y el espanto no. Este ensayo piensa el cansancio no como resignación sino como síntoma: el de tener que volver a demostrar una y otra vez que la violencia existe, en una época que convierte el dolor en contenido y la indignación en un movimiento del pulgar.

El cielo de los caballos

El cielo de los caballos

El caballo es el animal de la conquista, pero también la bandera robada al enemigo, la figura que cruza los territorios y anuda las fracturas de una nación. Este ensayo parte de «Elegía argentina» de Héctor Viel Temperley para pensar el caballo como sutura: la imagen poética que cose, cuanto puede, la herida sobre la que crece un país que ya no existe.

Dios es un marciano

Dios es un marciano

En los 50, los extraterrestres eran comunistas. En los 80, eran secretos del gobierno. Hoy, en Disclosure Day de Spielberg, son algo más parecido al espíritu santo. Este ensayo lee el resurgir del imaginario alienígena como síntoma de una crisis más profunda: la búsqueda de algo que nos identifique como colectivo en una época fragmentada por el algoritmo.