ARTIFICIOS

Por qué Batman es peronista: “vienen por vos porque los hiciste enojar”

Por Santiago Alvarez
22/06/2022

Una gran frase que recorre la República Argentina de norte a sur y viceversa es la famosa “todos son peronistas, algunos todavía no se dieron cuenta”. Y esta frase, de la que todos hemos hecho uso alguna vez, incluyéndome, siempre me hizo pensar por qué el peronismo puede ser en algún punto el denominador común en todos y todas. El peronismo no puede ser solo un trazo ideológico y una manera de pensar la actualidad política, porque en todos sus sentidos y componentes atraviesa el comportamiento y el sentimiento de casi todos nosotros. En cada decisión o cada posición podemos decir: esto está más vinculado a un sentir que nos identifica y nos une, esta decisión doméstica se asemeja a lo que pensé y expresé teóricamente a lo largo de mi vida. En simples palabras, acá hay más o menos peronismo o no.


Ahora bien, si corremos esta doctrina política y filosófica a un plano más cotidiano podremos corroborar empíricamente si “todos son peronistas”.


Yo no tengo la respuesta. Es una pregunta abierta que surge de un decir popular y que también funciona como chicana si tenemos algún amigo, compañero o lo que fuere que no está tan cercano a nuestras ideas, entonces se puede valorarlo como tal. Yo no sé si todos son peronistas hasta que se demuestre lo contrario: lo que sí sé es que sin darnos cuenta muchos de nosotros reflejamos peronismo en nuestras decisiones. Por esto mismo, hay muchos personajes históricos (reales y no) que son peronistas sin marco teórico, sin conocer nuestra doctrina, nuestro movimiento, en cada elección, valoración de la realidad y en cada sentimiento expresado hay partículas de nuestra mística exportada al más allá: en Tony Soprano, Michael Corleone, Rocky, entre otros. Pero si hay un personaje histórico e icónico que comprende y percibe en sus sentimientos reflejados a través de cada una de sus películas, cómics y demás, es Batman. Sí, Batman. Es fácil identificar a uno de los nuestros, nos olemos como perros que se conocen, como decía Perón “no hay nada mejor para un peronista, que otro peronista”. Es por eso que voy a ahondar por distintos puntos claves para explicar porque uno de los superhéroes más simbólicos de la historia del universo es peronista.

El Capital

Arranquemos por sus orígenes y por algo que los sectores más ligados a una visión de la vida misma con sesgos morales inalcanzables han criticado, y no solo a Batman: su condición inobjetable de millonario. Para entenderlo, el millonario en esta historia es Bruce Wayne, un empresario y filántropo, hijo de padres millonarios y huérfano desde muy pequeño que heredó toda la fortuna de su padre, una construcción paralela y distinta a la de Batman. Ser millonario para Bruce no fue una elección, algo que no buscó ni deseó, sino que llegó por determinadas circunstancias de la vida. Pero esto nos interesa en la medida en que conectamos con qué elige hacer en su vida con eso, ya que Batman no sería Batman si no pudiera costear sus trajes, sus autos, su armamento y todas sus investigaciones. 

Para tener poder, para ejercerlo y para que ese ejercicio de poder sea en beneficio de una ciudad corrompida años y años por el sistema político y judicial, necesitas un capital económico importante. Dar esa batalla no es gratis, aunque a algunos puristas les duela. Aunque esos mismos nos quieran explicar que únicamente se puede combatir con amor y buenas intenciones. Además, no hay mejor manera de combatir al capital que ponerlo al servicio de hombres y mujeres, al servicio del pueblo. Si Ciudad Gótica necesita un héroe para salir de años de mediocridad y salvajismo, quizás exista la imperiosa necesidad de que sea un millonario en un acto completamente desinteresado de alguna retribución, salga por las noches a poner el cuerpo en la calle, y esa condición de millonario que él nunca eligió, pero le tocó, la utiliza para devolverle de alguna manera esperanza a su pueblo. 

¿Qué condición inobjetable persiguió y persigue a Perón hasta el día de hoy? El amor de su pueblo. Y es que ahí no hay una búsqueda de retribución por alguna de las partes, la lealtad del pueblo peronista a la persona que le devolvió la esperanza de una Argentina más justa es lo que le permitió al general mientras se encontraba en la Isla Martín García encender ese fuego sagrado que lo hizo dueño de derechos y sueños conquistados. Y es que él mismo le escribía a Evita lo siguiente: “Esta inmensa soledad está llena de tu presencia. Escribí hoy a Farrell, pidiéndole acelerara mi excedencia y, tan pronto salga de aquí, nos casaremos y nos iremos a vivir en paz a cualquier sitio…”. ¡Perón quería abandonar todo para irse con ella! Ese rasgo, de los más humanizantes a lo largo de su vida (por lo menos de lo que sabemos): un hombre desolado que quería refugiarse en el amor de su amada Eva. Pero fue el amor y la lealtad del pueblo que lo hizo levantar ese 17 de octubre. Luego de que la multitud lo reciba en la gloriosa Plaza de Mayo aquel día, él no retrocedió, asumió toda la legitimidad, lealtad y amor de su gente para transformar a nuestra Nación, para alcanzar la verdadera realidad efectiva. 

Si Perón usó el capital social de una masa popular dispuesta a dar la vida por él, ese algo que él nunca eligió sino que simplemente se dio por el sentir de un grupo de personas, para ser el personaje político e histórico más importante del siglo XX, Batman también decidió ir por la búsqueda de la justicia social con un capital económico que nunca eligió, que le llegó por herencia. 

Aeropuertos 2000

El héroe y el antihéroe

Ya con ese rol asumido, empieza lo que para algunos puede ser lo más difícil, pero para otros lo más lindo, la toma de decisiones. Y esto es como el fútbol: están quienes disfrutan jugar finales y quienes las padecen. El peronismo desde su rol político las disfruta, Batman también, es él quien pone en juego su símbolo y legado en cada decisión, interrogante y villano que se presenta.

Pero también están los que critican como ambos abordan distintos asuntos, pero esos, nunca van a jugar finales. Lo hacen desde la comodidad, porque el que disfruta y también el que sufre, disputa esos terrenos peligrosos. Hay algunos que nunca lo hacen, y desde comodidad buscan “correr por izquierda” las decisiones del peronismo y de Batman a lo largo de la historia.

El paralelismo es claro. En el sentido más líquido, la composición filosófica de nuestro héroe favorito se basa en un juego de héroe y antihéroe que no habla solo de Batman, sino de los sectores que subjetivamente lo critican. Quienes critican al peronismo y lo quieren ubicar en el mismo lugar de antihéroe, en la misma vara de personas que destrozan a un país con el slogan “son lo mismo” (sirve para fundamentalistas trotskistas y para jóvenes libertarios, no se enojen).

Ante esto es un “elige tu propio Batman/Perón” para atacar. Terminan aplicando la misma receta con Perón que con Batman: no entenderlo, y desde esa premisa, ofuscarse y criticarlo. No entienden lo que es la toma de decisiones, porque claro, nunca lo hicieron. Pero tampoco se someten a la búsqueda de soluciones reales que se puedan aplicar en un problema determinado. Batman se hizo amigo de policías para acceder a investigaciones, a nombres, al sistema en sí. Dejó de lado todo purismo existente y utilizó un pragmatismo en bien del pos del pueblo.

La sed de justicia, por encima de todo

“El justicialismo es una filosofía de vida, simple, popular, y profundamente humanista” es una de las veinte verdades pronunciadas por Juan Domingo Perón el 17 de octubre de 1950. Esta filosofía de vida que el general intentó (y logró) transmitirnos nos permite entender porque siempre se puso a la patria y el movimiento por delante de los hombres. Y no es casualidad que Perón haya elegido el exilio antes que una profunda guerra civil, nunca dudó en llevar a cabo a la praxis política esta afirmación, nunca titubeó en retirarse de todo antes de que exista otro compatriota muerto. Perón nunca quiso tener sangre en sus manos, porque lo que nos enseñó y nos transmitió fue su profundo humanismo y amor por cada argentino. “Sólo la organización vence al tiempo”, preferir el exilio antes que una guerra civil sin precedentes en nuestro territorio, es en otro plano, la misma lectura que realiza Batman ante cada villano, ante cada pelea hostil que tiene.

Para ejemplificar en algo que puede estar más fresco en la memoria de quien lo lee, cuando en Batman Inicia justo después de completar su entrenamiento, Ra’s Al Ghul le da una última prueba a Bruce: asesinar a un ladrón. Es en ese instante donde elige una filosofía de vida para siempre y decide por el humanismo sobre toda sed de venganza, se niega a hacerlo. Y más similar al exilio de Perón aún, y siguiendo con la misma saga, Batman decide exiliarse por 8 años en “The Dark night” ante la muerte de Harvey Dent, porque cree que Gótica necesitaba un héroe que no sea Batman. Buscaba mantener vivo el legado de un hombre que mantuvo la esperanza de hombres y mujeres de vivir en un lugar mejor por encima de él mismo, porque “la esperanza es el sueño de los despiertos” en palabras de Aristóteles. En esa decisión trato de mantener vivo ese sueño. No quería más caos, no quería más sangre, soñaba con el día en que Gótica no lo necesite más, porque ese iba a ser el día de paz de la ciudad.

Más allá del enfoque en los márgenes, la felicidad en los pueblos crea algo muy fácil de entender y es que ni bien se creó el peronismo se originó el antiperonismo. Y esto es por ir contra los intereses de los que siempre ganaban, los intereses de los que pensaban que podían vivir bien a costa de que el resto del pueblo viva mal, sin sueños y alegrías.

Como su mayordomo, Alfred Pennyworth, alguna vez le dijo: “vienen por vos porque los hiciste enojar”. Y es que el antiperonismo desde su lado más oligarca se explica en el enojo de un sector que siempre imaginó vivir explotando el capital por encima del bienestar social. Ante este sector oligarca Batman y Perón representan un faro de justicia, un lugar donde se lleva al frente las batallas de los que históricamente siempre se sintieron excluidos de todo sistema, de los que quieren y no pueden. Hacerse cargo de problemas que no los llaman, pero los toman igualmente.

No hay otros sectores interesados en la felicidad de su pueblo. Batman también es el peronismo volviendo después de cada gobierno con recetas socioeconómicas neoliberales para arreglar un país destruido, y cuando ambos se hacen cargo del problema, las críticas vienen por derecha y por izquierda, críticas de los puristas como los mismos que causaron el daño. ¿Si no son ellos, quienes más solucionarán los problemas sociales? ¿Quiénes buscarán la justicia social?

YPF
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