Artificios

Retórica de la lista

Este es un ensayo sobre listas. A partir de Umberto Eco, la lista aparece como un dispositivo que intenta hacer comprensible lo infinito: ordena, clasifica y, al mismo tiempo, produce vértigo y dispersión. Esa tensión entre orden y exceso atraviesa tanto la literatura como el urbanismo, la moda, la música y los medios digitales. Todo, hasta una ciudad, puede ser una lista: una enumeración de calles, barrios, acontecimientos, ritmos y recorridos. Autores como De Certeau, Koolhaas, Calvino y Borges permiten pensar la ciudad como texto, archivo y enciclopedia, donde caminar, mirar desde arriba o perderse son operaciones retóricas.

Por Nicolás Ghigonetto
07 de marzo de 2026

«La lista está en el origen de la cultura. Es parte de la historia del arte y de la literatura. ¿Para qué queremos la cultura?: Para hacer más comprensible el infinito. También se quiere crear un orden, no siempre, pero a menudo. ¿Y cómo, en tanto seres humanos, nos enfrentamos a lo infinito?, ¿cómo se puede intentar comprender lo incomprensible? A través de las listas, a través de catálogos, a través de colecciones en los museos y a través de enciclopedias y diccionarios. La lista no destruye la cultura, sino que la crea». (Umberto Eco, El vértigo de las listas) 

Vivir es pasar de un espacio a otro haciendo lo posible para no golpearse. (Georges Perec)

1.

Una ciudad es, entre otras cosas, una lista de calles. Esa lista, por un lado, tiene nombres que se suceden, uno los puede aprender de memoria; por otro, hay historias de distinta índole detrás de esos nombres. Por ejemplo, la calle en la que vivo desde hace 8 años de la ciudad de Córdoba Capital se llama Fray Mamerto Esquiú. Las que le siguen son, casualmente, todos nombres de personas:

– Félix Frías 

– David Luque 

– Cnel Pringles 

– Jacinto Ríos 

– Viamonte 

2.

Dice Martín Kohan que cada batalla, cada guerra sirve para nombrar una calle, también cada gobierno, cada nobel, cada prócer, cada región. Las ciudades hablan un idioma dislocado, abstracto, a veces. Un idioma grandilocuente, histórico e imponente. Pero también hablan otros: el de los barrios, los recovecos, los pasajes. Este es un idioma más personal, más concreto, no sabe de abstracciones, historiza sobre lo que acontece y no nombra lo que no pasó allí. Entre esas dos dialécticas, habla la ciudad. En la calle Av. Chacabuco, en Córdoba capital hace unos meses un conductor de automóvil se desvaneció y chocó a casi 30 personas y hace unos pocos días en la calle Roca, en Rosario, otro conductor mató a una madre y una hija. Las calles se definen por ese componente histórico que las nombra (ej. Chacabuco, la batalla, el lugar histórico), uno impuesto e impostado que presiona desde arriba, desde los altos mandos que lo proponen y, también, se definen por los acontecimientos de quienes no eligen los nombres para las calles pero que los usan por practicidad. 

3.

Fray Mamerto Esquiú pronunció en 1853 un famoso discurso llamado El sermón de la constitución. Sobre el final del mismo, se dice que tuvo que dejar de pronunciarlo pues el auditorio rompió en aplausos. En el último párrafo se lee una lista de cosas:  

“Obedeced, señores, sin sumisión no hay ley; sin leyes no hay patria, no hay verdadera libertad; existen sólo pasiones, desorden, anarquía, disolución, guerra y males de que dios libre eternamente a la república argentina; y concediéndonos vivir en paz, y en orden sobre la tierra, nos dé a todos gozar en el cielo de la bienaventuranza en el padre, en el hijo y en el espíritu santo, por quien y para quien viven todas las cosas”. 

Sin leyes existen: 

– pasiones 

– desorden 

– anarquía 

– disolución 

– guerra 

– males

4. 

La palabra lista viene de la voz germánica Leiste que significa orilla, franja. Esquiú delimita una orilla entre la obediencia a la ley y su rechazo. 

5.

Alessandro Michele hace un año lanzó su primer desfile de moda de alta costura con la marca Valentino. En él, trabaja sobre el concepto de “lista” y se inspira en el texto de Umberto Eco, El vértigo de las listas. En su documento de presentación dice: “La fascinación por las listas y el gusto por la enumeración de cosas, personas y fenómenos han acompañado desde siempre la historia de la humanidad. A pesar de su aparente sencillez, la figura retórica de la lista rara vez ha sido profundizada por los estudiosos en relación con su potencial narrativo y poético”. 

La enumeración es una figura retórica que, por sobre todas las cosas, imprime de ritmo al verso o la prosa.

6.

Una ciudad tiene ritmo. 

Manhattan es una ciudad. 

Manhattan tiene ritmo.

7.

Dice De Certeau sobre Manhattan: “Sobre esta escena de concreto, acero y cristal que un agua gélida parte entre dos océanos (el Atlántico y el continente americano), los caracteres más grandes del globo componen una gigantesca retórica del exceso en el gasto y la producción” (p. 103). El urbanista Rem Koolhaas en su libro Delirio de Nueva York abre con una cita de Giambattista Vico en la que señala que es dentro de la mente humana donde deberíamos buscar los principios de una nación, ciudad o filosofía, pues es en ella donde nacieron. Postula el manhattanismo como un manifiesto retroactivo de la forma de construcción de la ciudad: “el manhattanismo es la única ideología urbanística que se ha alimentado, desde su concepción, de los esplendores y las miserias de la condición metropolitana (la hiperdensidad) sin perder ni una sola vez su fe en ella como fundamento de una deseable cultura moderna. La arquitectura de Manhattan es un paradigma para la explotación de la congestión” (p. 8). Gay Talese explica gráficamente algunos hábitos de esa multitud que vive allí: “Nueva York es una ciudad para los excéntricos y una fuente de datos curiosos. Los neoyorquinos se tragan cada día 460.000 galones de cerveza, devoran 3.500.000 libras de carne y se pasan por los dientes 34 kilómetros de seda dental. Todos los días mueren en Nueva York unas 250 personas, nacen 460 y 150.000 deambulan por la ciudad con ojos de vidrio o plástico. Dice también que hay funciones de cine que comienzan a las 8 am pues hay personas que salen de trabajar a las 7 am”. Distingue De Certeau, dos planos citadinos, el de los caminantes, en el fragor de la acera y el del mirón que se posa como Ícaro en las alturas: “Subir a la cima del World Trade Center es separarse del dominio de la ciudad. El cuerpo ya no está atado por las calles que lo llevan de un lado a otro según una ley anónima; ni poseído, jugador o pieza del juego, por el rumor de tantas diferencias y por la nerviosidad del tránsito neoyorquino. El que sube allá arriba sale de la masa que lleva y mezcla en sí misma toda identidad de autores o de espectadores. Al estar sobre estas aguas, Ícaro puede ignorar las astucias de dédalo en móviles laberintos sin término. Su elevación lo transforma en mirón. Lo pone a distancia” (104).

8.

Me detengo en esta última idea, o mejor dicho, en la imagen de Ícaro. ¿Hasta dónde se puede subir en Manhattan sin que la altura nos maree? ¿Qué tan alto podemos estar y seguir viendo lo que pasa debajo? 

La marca Schiaparelli acaba de lanzar su última colección titulada: Ícarus. La colección de la marca de ropa francesa se inspira en cintas de los años 1920 y 1930. Antes de la guerra, muchas de ellas se creaban en Lyon y se enviaban a todo el mundo. Pero cuando Alemania invadió Francia, muchas de estas quedaron escondidas y se perdieron. 

Otra acepción de la palabra lista es “cinta”, por las cintas que decoraban los adornos. De ahí Listón. Entonces, ¿Cómo se unen las cintas con la imagen de Ícaro? 

Dice el director creativo de Schiaparelli, Daniel Roseberry:

“La Alta Costura aspira a alcanzar grandes alturas; promete escapar de nuestra complicada realidad. También nos recuerda que la perfección tiene un precio. ¿Hasta dónde podemos llegar los modistos? Tan alto como el sol y los dioses nos lo permitan”.

9.

El último disco de Bad Bunny es un homenaje a Puerto Rico y la primera canción se llama “NUEVAYoL”.

10.

Hay una retórica del andar, dice De Certeau. En Isla Verde, un pueblito al sudeste de Córdoba, donde nací, andar era dar vueltas en moto por las pocas calles que había, alrededor de la plaza, frente a la iglesia, por la última calle, lejos de la comisaría. Cada giro tiene un estilo propio. Si las grandes ciudades se mueven por la figura retórica de la enumeración, con una vertiginosidad rítmica, los pueblos se parecen más a una alegoría, una alegoría de la siesta: parece que no pasa nada, pero en la quietud se está cocinando un infierno.

11.

Fabián Polosecki, en el capítulo sobre el pueblo Rosas, del programa El otro lado que salía en la tele en los 90, dice: 

“Mirar un pueblo chico es como mirar un árbol. Al principio parece que no pasara nada, porque los movimientos son imperceptibles. Sólo después de un rato se ven las hojas, los insectos, los pájaros, el mundo secreto que encierra su aparente quietud, batallas silenciosas detrás de la paz aparente”.

12.

La ciudad también puede ser una lista de barrios.

Hace poco los deliverys hicieron un mapa de la ciudad de Córdoba en donde discriminan los lugares en donde frecuentemente hay robos. Lo que más me gusta de este gráfico es que la ciudad no tiene una “zona delictiva”, sino más bien bloques que se incrustan o suceden entre barrios “no delictivos”. 

13.

De Certeau explica que la ciudad está definida por operaciones: la de organizarse racionalmente, eliminando las contaminaciones físicas, mentales y políticas que puedan comprometerla, la de sustitución de las tradiciones y la historia por lo nuevo y la creación de un sujeto universal y anónimo que es la ciudad (106). Estas operaciones dan sustento a la ciudad como concepto pero son su propia condena: al mismo tiempo que se va formando, la ciudad va produciendo aquello que no quiere. En la ciudad de Córdoba o en CABA los cementerios, por ejemplo, quedaron en el medio de la ciudad. Aquellas contaminaciones, amuralladas en el caso del Cementerio de La Recoleta, hoy son points turísticos que se pueden visitar. La ciudad debe apropiarse de estos lugares expulsados y darles una funcionalidad si quiere mantenerlos en su ejido urbano. 

14.

Los cementerios y las “zonas delictivas” deben ser fagocitadas por la ciudad e integrarse a su funcionamiento, su operatoria. 

15.

 Hay un fenómeno único que se da en Córdoba y es la creación de señas con las manos que referencian a sus barrios. Carlos La Mona Jimenez crea estas señas y sus fanáticos las aprenden. En cada show, los espectadores le hacen esas señas a la Mona y él nombra a sus barrios. 

Miguel Rep dibujó algunas de estas señas:

16.

En este video de YouTube hay otras.

17.

En el libro Un pájaro cruza el cielo con un grito de Eduardo Savino, recientemente publicado por Hexágono, los personajes se pasean por Mysims, una realidad virtual inspirada en el popular juego Los Sims pero con finalidades experimentales: los individuos son parte de un laboratorio conductual. 

En ella se lee: Salís con Gabriel después del mediodía. El ritmo de la ciudad no baja a esta hora. Enormes tiendas, todas bastante similares, de paredes blancas y nombres como Carne, Banana y La tienda de todas las cosas, a ambos costados de la avenida. Edificios cubiertos de espejos como el de tu oficina. 

18.

Sobre Bahía Blanca hay dos libros que me llaman la atención. Bahía Blanca de Martín Kohan y Manual de Lengua y Literatura VII de Mario Ortiz. Ortiz nació en ese lugar, Kohan no. Kohan escribe una ficción sobre un profesor que pasa una estadía en la ciudad y escribe un diario íntimo. Ortiz juega con un televisor roto encontrado en una calle. A través de ese televisor, que no tiene el vidrio de la pantalla, se ve la realidad, un árbol con sus hojas. El marco le da un plano, al estilo del cine, pero ya no tiene la proyección que antes tuvo, ya no podemos ver Alaska ni el desierto del Sahara, ahora vemos lo que está inmediatamente detrás del electrodoméstico. Alaska es real, pero el espectador ve una proyección. El árbol del patio de la casa de Ortiz, también. La visión de Kohan sobre Bahía Blanca, ¿es lo que es Alaska al espectador del documental?

19.

Disfruto mucho mirando las páginas de Ig denominadas “observed”, Shangaiobserved, rusiaobserved, cordobaobservd, etc. En ellas se coleccionan un sinfín de videos observacionales sobre las locaciones, la mayoría son rarezas, pero en esas rarezas se deja ver el estado actual de la calle.

20.

Umberto Eco dice que se distinguen dos tipos de listas, la poética y la práctica. Las enciclopedias forman parte de esta última. Silvia Molloy piensa a Buenos Aires como un “archivo literario” en el que su topografía está compuesta por citas que forman una gran enciclopedia. Dice Molloy que pretendía dar un seminario con esta idea, pero que a veces hay ideas que es mejor no llevarlas a la práctica.

21.

“El viajero conoce todas estas bellezas porque las ha visto ya en otras ciudades”, escribe Calvino en Las ciudades invisibles. Pienso en Borges, en sus dobles, los espejos que aterran a los personajes Borges y Bioy en el inicio de Tlön, Uqbar, Orbis Tertius. Para Freud lo ominoso está en los parecidos, en verse en un otro fuera de nosotros, en ver lo familiar proyectado en otra cosa, en otra persona. El viajero conoce todas las bellezas ¿o todas las pesadillas? porque las ha visto ya en otros sueños.

22.

Alan Pauls habla de “Zonas síntomas”, lugares críticos de una ciudad, lugares en donde nos perdemos pero que nos conectan con nuestra infancia, “nos devuelven a una especie de estado infantil”. Lugares donde “perdemos discernimiento, nos atolondramos, desfallece hasta nuestra motricidad”. Son lugares peligrosos, lugares donde ocurren los accidentes. Yo tuve un solo episodio curioso en Córdoba de este tipo, en el puente Maldonado, uno que conecta Yapeyú, San Vicente y Maldonado, un lugar un tanto peligroso por el que cruzaba cada tarde de 2018. Iba mandando audios de whatsapp con amigos, me iba a encontrar con ellos en Rosario. Una moto me cruzó en la vereda y su chofer me manoteó el celular. La mala suerte de él (y la buena mía) hizo que este se cayera y no me lo pudiera robar.

23.

El historiador de la moda y el arte Giorgio Riello sostiene que la moda comenzó con la salida de la Edad Media y el comienzo del Renacimiento, cuando la población se fue del campo a las ciudades. Durante la sociedad Feudal la vestimenta era funcional a las labores del campo. Con la vida citadina, las personas comenzaron a vestirse para ser observados en la vía pública, para distinguirse del otro.

24.

Estas dos dimensiones coexisten a menudo, concertando citas secretas. Como nos recuerda Bernard Sève «la lista pone orden e incita a la dispersión al mismo tiempo; la lista es indiferentemente cerrada y abierta, estática y dinámica, finita e infinita, ordenada y desordenada, sin dejar nunca de ser una lista». Por esa duplicidad, al ser a la vez instrumento de orden y fuente de desorientación, la lista genera arrebato y desconcierto. Alessandro Michele

25.

En el agujero negro del Aleph de Borges se ve una lista de cosas que, siguiendo la lógica de Pablo Katchadjian, podría ordenarse así:

a) Vi el populoso mar,
b) vi el alba y la tarde,
c) vi las muchedumbres de América,
d) vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide,
e) vi un laberinto roto (era Londres),
f) vi interminables ojos inmediatos escrutándose en mí como en un espejo,
g) vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó,
h) vi en un traspatio de la calle Soler las mismas baldosas que hace treinta años
i) vi en el zaguán de una casa en Fray Bentos,
j) vi racimos, nieve, tabaco, vetas de metal, vapor de agua,
k) vi convexos desiertos ecuatoriales y cada uno de sus granos de arena,
l) vi en Inverness a una mujer que no olvidaré,
m) vi la violenta cabellera, el altivo cuerpo,
n) vi un cáncer de pecho,
o) vi un círculo de tierra seca en una vereda, donde antes hubo un árbol,
p) vi una quinta de Adrogué, un ejemplar de la primera versión inglesa de Plinio, la de Philemont Holland,
q) vi a un tiempo cada letra de cada página (de chico yo solía maravillarme de que las letras de un volumen cerrado no se mezclaran y perdieran en el decurso de la noche),
r) vi la noche y el día contemporáneo,
s) vi un poniente en Querétaro que parecía reflejar el color de una rosa en Bengala,
t) vi mi dormitorio sin nadie,
u) vi en un gabinete de Alkmaar un globo terráqueo entre dos espejos que lo multiplicaban sin fin,
v) vi caballos de crin arremolinada, en una playa del Mar Caspio en el alba,
w) vi la delicada osadura de una mano,
x) vi a los sobrevivientes de una batalla, enviando tarjetas postales,
y) vi en un escaparate de Mirzapur una baraja española,
z) vi las sombras oblicuas de unos helechos en el suelo de un invernáculo,
aa) vi tigres, émbolos, bisontes, marejadas y ejércitos,
bb) vi todas las hormigas que hay en la tierra,
cc) vi un astrolabio persa,
dd) vi en un cajón del escritorio (y la letra me hizo temblar) cartas obscenas, increíbles, precisas, que Beatriz había dirigido a Carlos Argentino,
ee) vi un adorado monumento en la Chacarita,
ff) vi la reliquia atroz de lo que deliciosamente había sido Beatriz Viterbo,
gg) vi la circulación de mi propia sangre,
hh) vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte,
ii) vi el Aleph, desde todos los puntos,
jj) vi en el Aleph la tierra, vi mi cara y mis vísceras,
kk) vi tu cara,
ll) y sentí vértigo
mm) y lloré, porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado: el inconcebible universo.

26.

Homero clasifica los comandantes que atacarán Troya para identificarlos, conocerlos en el canto II de la Ilíada. Las listas pueden servir para conocer mejor las cosas, los animales, los lugares. Una lista con 1186 naves, ¿ordena?

27.

En Las ciudades y el deseo 3 de Calvino se lee: 

“Tal vez el imperio, pensó Kublai, no es más que un zodiaco de fantasmas de la mente.El día en el cual conozca todos los emblemas —le preguntó a Marco—, ¿podré poseer al fin mi imperio? El veneciano respondió: 

Majestad, no lo creas. Ese día serás tú mismo un emblema entre los emblemas.

28.

Calvino me lleva a Platón y su crítica a la escritura en el Fedro. En ella el filósofo postula que la escritura dañará la memoria pues no la usaremos más para retener los conocimientos. Memorizar “todos los emblemas” es de por sí un emblema para Kublai Kan. Lo que no supo Platón es que con la escritura se podían hacer más cosas que retener.

29.

Borges clasifica animales en El idioma analítico de John Wilkins, ¿para ordenarlos?

30.

Hay otro Wilkins, el autor de la canción Sopa de caracol: https://www.youtube.com/watch?v=NAsWFmIFIbM. Tiene un castillo en Tanti, en las sierras de Córdoba. Pasé mil veces por su fachada y lo único que sabía de él era que se llamaba “El castillo de Wilkins”. Casualmente estaba buscando información sobre el músico y me apareció una nota que le hacen en su castillo:https://www.youtube.com/watch?v=CWfqvGgwUgA. Todo este tiempo teniendo un nombre y nunca pudiendo asociarlo a una figura, a una persona.

31.

El desfile de moda Clones de Balenciaga, dirigido por Demna Gvasalia es la “anti lista”: https://elpais.com/smoda/moda/balanciaga-primavera-2022-clones-desfile.html. En él se suceden una serie de modelos creados digitalmente, que no se distinguen uno del otro. Sí, varían sus ropas pero sus rostros no. Se especula con que el desfile fue un montaje 99% digital y que la única que desfiló fue la modelo fetiche de la marca Eliza Douglas y que el resto son copias de ella. El desfile comienza con esta frase: 

Vemos nuestro mundo a través de un filtro: perfeccionado, pulido, conformado, retocado con Photoshop. Ya no desciframos entre inédito y alterado, genuino y falso, tangible y conceptual, realidad y ficción, falso y deepfake. La tecnología crea realidades e identidades alternativas, un mundo de clones digitales”.

32.

Hay tres libros que hablan de Ohio: 

1) Knockemstiff de Donald Ray Pollock 

2) Winesburg, Ohio de Sherwood Anderson 

3) La guerra humana, de Noah Cicero

33.

Georges Perec escribió Je me souviens en el año 1978 inspirado en I remember de Joe Brainard, escrito en 1970. Martín Kohan escribió Me acuerdo en 2020 y comienza con una cita que involucra a ambos: 

“Un libro digno de ser copiado”. Georges Perec sobre I remember de Joe Brainard

34.

En Córdoba lo cotidiano es la noche. No es una ciudad muy linda de día, tiene pocos parques y pocas plazas, pocos árboles en las avenidas y poca vegetación a orillas del río. La intendencia de Martín Llaryora, es cierto, mejoró un poco esto, aunque salir en enero a las 3 de la tarde es casi imposible. Sin embargo, la noche es lo que a todos atrapa. La cantidad de bares, clubes nocturnos, discotecas y bailes de cuarteto es increíble.

35.

Los eventos cuarteteros se dan de lunes a lunes, de enero a enero, diría Rodrigo. No hay día de la semana en que no haya bailes y, durante los fines de semana, hay hasta 5 en simultáneo. 

Existen dos tipos de bailes: 

    1. a) los ocasionales 
    2. b) los clásicos.

 Los primeros son aquellos que hace un artista en un lugar itinerante. Los segundos son aquellos invariables: un día, un lugar y un artista fijos se repiten eternamente. Por ejemplo, Ulises Bueno (hermano de Rodrigo) tuvo su clásico de viernes en La Morocha, un baile en pleno centro, en Maipú 355. Durante todo 2018 y 2019, los viernes Ulises hacía su clásico. Otro clásico, que perdura hasta el día de hoy y que viene de antes de la pandemia, es el lunes de La Banda de Carlitos en La Morocha o en Casablanca (Los Andes 39). A ese también fui, por supuesto. 

Los días martes siempre (desde hace más de 10 años) tuvo su clásico Cachumba en La Jungla (Mitre 153) aunque Monada tuvo su clásico (apenas dos años seguidos) de martes en La Sala del Rey (Humberto Primo 439).

Los miércoles tiene su clásico Damián Córdoba, aunque suele cambiar de locación, pero siempre los miércoles. Otra cantante que tiene su clásico los miércoles es Magui Olave, en la Sala del Rey. Los jueves el clásico desde hace dos años es de DesaKTa2, también en la Sala del Rey y los viernes el clásico es El loco Amato en Estadio Atenas (Alejandro Aguado 687) desde que la Mona no hace más su clásico Sargento Cabral. 

Los sábados, actualmente, los clásicos se reparten entre varias bandas: Q Lokura en La plaza de la música (Mestre y Mendoza), La Banda de Carlitos en el Estadio del Centro (Santa Fe al 500), DesaKTa2 en la Sala del Rey. Los días sábados siempre fluctúan y hacen su clásico las bandas del momento. Y los domingos también es un día que fluctúa mucho: tuvieron su clásico Damián Córdoba, Cachumba, Monada, etc.

Por lo general, los clásicos ocurren los días de semana. Las bandas se apropian de un día en especial y tienen a sus fieles seguidores. Muchas bandas reinan durante años y años en sus clásicos. En cambio, los fines de semana, van cambiando. De todos modos, como mencioné antes, una fija es el clásico de el Loco Amato los viernes y fue siempre La Mona en El Sargento Cabral (Sargento Cabral y Junín) ese mismo día.

Hay mucha gente que cuenta haber ido sin faltar durante 15 años a uno u otro clásico, sobre todo a los de la Mona en el Sargento. En lo que respecta a mí, nunca seguí a un solo grupo de manera fija pero sí repetí muchos bailes de Cachumba en un lugar que se llamaba Viejo Molino y que quedaba a la vuelta de mi casa.

36.

Otra cosa buena que tiene la ciudad es que está muy cerca de las sierras. Acá va una lista de pueblos y ciudades que están sobre la ruta 38: 

– Villa Carlos Paz 

– Bialet Massé 

– Santa María de Punilla 

– Cosquín 

– Tanti (donde vive Wilkins) 

– Valle Hermoso 

– La Falda 

– Huerta Grande 

– Villa Giardino 

– La Cumbre 

– Cruz grande 

– Los cocos 

– Dolores 

– Capilla del Monte 

– Escobas 

– Los Sauces 

– Cruz del eje 

– Villa de Soto 

– Pichanas 

– Tuclame 

– Iglesia Vieja

37.

Mc Luhan anota en el libro El medio es el masaje

El circuito eléctrico ha demolido el régimen de «tiempo» y «espacio», y vuelca sobre nosotros, al instante y continuamente, las preocupaciones de todos los otros hombres. Ha reconstruido el diálogo en escala global. Su mensaje es el Cambio Total, que acaba con el parroquialismo psíquico, social y económico y político. Los viejos agrupamientos cívicos, estatales y nacionales ya no funcionan. Nada podría estar más alejado del espíritu de la nueva tecnología que «un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar». Usted ya no puede irse a casa.

38.

Resalto: 

Usted ya no puede irse a casa.

Dice Stenislav Lem en su libro Congreso de futurología

Ya no me tientan los viajes porque no hay donde volver. 

39.

El tango “Nada” de Jose Dames y Horacio Sanguinetti dice: 

Nada, nada queda en tu casa natal 

Solo telarañas que teje el yuyal 

Y el rosal tampoco existe 

Y es seguro que se ha muerto al irte tú 

Todo es una cruz 

A la versión cantada por Julio Sosa la usaron para la película argentina de Sci Fi La sonámbula, cuyo guión escribió Ricardo Piglia. En el final de la película, el personaje principal había estado en un sueño y logra salir de él y volver al mundo real. Suena la canción. 

40.

El libro Ficciones de Borges son dos libros:

a) El jardín de senderos que se bifurcan (1941)
b) Artificios (1944)

A mi edición le hice algunas anotaciones que reproduzco acá:

El primer libro está compuesto por los cuentos:

a) Tlön, Uqbar, Orbis Tertius: se reflexiona sobre los dobles mediante la imagen del espejo y la enciclopedia. Al comienzo están los personajes Borges y Bioy discutiendo sobre la ejecución de una novela en primera persona cuando ven un espejo y, reflejados en él, a ellos dos. Reflexionaron sobre lo abominable de los espejos y esa reflexión los llevó a Uqbar, ciudad de la que se habla en una reimpresión de Anglo-American Cyclopaedia. Esa noche consultaron una reimpresión que había en la casa donde estaban y le faltaban 4 páginas (el artículo sobre Uqbar). Luego Bioy consulta en otra que estaba completa. El planteo del cuento versa sobre la copia y el original, lo real y lo proyectado en el espejo, la reimpresión de una enciclopedia, los mundos paralelos y superpuestos. Una enciclopedia es un objeto que clasifica, crea una lista, a decir de Eco, dentro de esa lista hay muchas entradas, una de esas entradas tiene a Uqbar y dentro de Uqbar está una región ficticia llamada Tlon.
b) El acercamiento a Almotásim: nada.
c) Pierre Menard, el autor del quijote: El personaje quiere volver a escribir página por página, letra por letra, el quijote, pero sin copiarlo. Quiere vivir la vida de Cervantes y que en ese vivir le vaya “saliendo” escribir la novela. En el medio del cuento hay una graciosa lista sobre la obra de Menard.
d) Las ruinas circulares: relata un sueño dentro de otro.
e) La lotería de Babilonia: un mundo alternativo con reglas particulares.
f) Examen de la obra de Herbert Quain: un libro dentro de otro libro.
g) La biblioteca de Babel: El mundo infinito está dentro de otro finito, como un espejo que espeja a otro.
h) El jardín de los senderos que se bifurcan: nada.
Del segundo anoté esto:
a) Funes el memorioso: un tipo que recuerda todo tal cual sucedió. Se desdobla la experiencia en el relato. Mundos paralelos que se tocan.
b) La forma de la espada: La historia real contada desde otra perspectiva.
c) Tema del traidor y del héroe: La reflexión previa al cuento se incorpora al cuento. d) La muerte y la brújula: En un mismo caso policial se conjugan diferentes mundos que le obsesionan a Borges: judío, histórico, orillero, perfecto. Es parecido a la película Seven de David Fincher. e) El milagro secreto: Mundo del sueño + mundo de la obra literaria + mundo real. f) Tres versiones de Judas: nada.
g) El fin: El fin alternativo es más real que el fin real.
h) La secta del Fénix: nada.
i) El sur: Dos mundos, dos linajes, dos destinos en un mismo hombre.

41.

La película Copia certificada de Abbas Kiarostami reflexiona, al comienzo, a través de su personaje principal, un escritor famoso, sobre el valor de la copia frente al original. Este defiende la copia y tiene discusiones con una seguidora suya. Durante toda la película se muestran como una pareja de toda la vida que recorre una ciudad. La película reflexiona de dos maneras sobre lo real y lo que se desprende de ello, sobre cómo las apariencias pueden ser tan reales.

42.

Una vez caminé por la ciudad de Córdoba con una persona que recién conocía y fingimos ser una pareja de años. Fuimos a ver la película El nacional de Alejandro Hartmann al cineclub municipal Hugo del Carril. Al salir discutimos sobre el colegio donde mandaríamos a nuestro hijo cuando creciera. Yo decía que a un Ipem (escuela pública común) y ella al Mariano Moreno (Escuela pública universitaria).

43.

Con ella llegamos a hacer una Playlist de spotify, se llama Locura y maldad en honor a un tema de reggaeton que estaba de moda en ese momento. Aún la conservo en mi biblioteca junto a otras que luego fui creando. La última es una que une canciones de Tan biónica y Airbag. Las playlist son el paisaje sonoro de nuestra época. Las canciones del verano nos recuerdan a lugares, personas. Me gustan los versos de Miranda que dicen: “El CD que habíamos compilado para hacer el amor,/ ayer fue mi disco favorito/ y hoy es lo más triste que oí”.

44.

En el capítulo Algoritmos creativos del podcast Solaris de Jorge Carrión se postula lo siguiente: el siglo XXI puede haber comenzado en el 2001, con el atentado a las torres gemelas, en el 2019, con la pandemia del virus Sars cov 19, o en 1997 con la derrota de Garty Kasparov en manos de la inteligencia artificial Deeper Blue. ¿De qué depende esto? De lo que suceda de ahora en más en el siglo. Si ponderan las pandemias, localizaremos el comienzo en 2019; si ponderan las restantes, serán los otros años mencionados. Gilbert cita a Barenboim y dice: “la historia, al igual que la música, se mueve en el tiempo. Un solo evento puede cambiar no sólo cómo nos acercamos al futuro, sino cómo vemos el pasado. En música esto ocurre cuando una presión vertical súbita se coloca en la progresión horizontal, haciendo imposible que esta continúe como antes”. Esa es la cuestión: el evento (la nota musical) que cambia el devenir del presente es quien define cómo veremos el futuro y cómo veremos el pasado. Si el encadenamiento de acontecimientos está determinado por la música virósica (o viral), asistiremos a un concierto químico/biológico, si las tensiones políticas mundiales están determinadas por ataques fugaces, rápidos y aislados, la música sonará a terrorismo y, por último, si los desarrollos computacionales prosperan, el concierto tendrá robots superando humanos. Lo importante aquí es pensar la historia como una línea de tiempo, donde los acontecimientos son notas y la configuración musical va cambiando de ritmo.

45.

Javier Aduriz escribió este poema:
¿Oís el río?
¿Oís el río, Okusai? No está lejos.
Tiene el sonido ambiguo de la vida.
Son como cascotitos limpiándose
con la corriente, algo múltiple.
Prestá atención. Detrás del ruido
se ve el nacimiento rudo de las cosas,
eso íntimo, desesperado, casi, casi
enorme en su notoria nimiedad.
¿Oís, Okusai? ¿Ves? No necesito
que me pongas esa cara de tintorero
feliz. Dejate ir nomás, un poco.
¿O vinimos nada más que para esto?
Me detengo en la segunda estrofa, especialmente en estos versos: “Detrás del ruido/ se ve el nacimiento rudo de las cosas,”.
En ellos se supone que las cosas, y por extensión, los hechos tienen su sonido. El Cyborg Neil Harbisson puede escuchar los colores y ver los sonidos a través de un sistema de percepción que convierte vibraciones en imágenes mediante una antena enchufada en la cabeza. Advierte que los discursos de Hitler son coloridos y los de Obama de los más aburridos.
Murakami coincide con Neil Harbisson, necesitó de la música para ser novelista, para encadenar las palabras, darles ritmo.
Pero más allá de la experiencia del escritor, el curso de los acontecimientos requiere de un curso del relato. La historia del siglo XXI no comienza ni en el año 97, ni en el 19 ni en el 01. El relato de la historia, con su musicalidad propia, le imprime a los acontecimientos una melodía especial. El relato vendría a ser una especie de armonía que encierra ese ritmo. Dice Murakami que la armonía son “los sonidos mentales que sostienen las palabras”. Las palabras, los acontecimientos, se entremezclan a un encadenamiento rítmico que los va relacionando. Dice Leila Guerriero: «Porque esto es periodismo y tampoco hay relación entre el coraje necesario para tocar un crescendo y el que hace falta para guiar a un lector hacia el centro donde, como una angustia lejana, como una enfermedad antigua, late la semilla de una historia”. Me detengo en “guiar al lector hacia (…) donde late la semilla de la historia”.

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Dice Jorge Carrión en su otro podcast Ecos, en su capítulo El paisaje sonoro del capital: “desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, escuchamos el sonido de nuestros dispositivos, comenzamos con un despertador y se suceden los audiologos de las apps, música, notificaciones, etc”. Heráclito del siglo XXI, ¿pensará que escuchando este sonido https://www.youtube.com/watch?v=GV3HUDMQ-F8 se accede al logos y así al cosmos? El cosmos del siglo XXI, sensible y despojado de trascendencia, se parece a un concierto de propagandas y llamados de atención a nuestra atención. En la conclusión del texto de Gilbert se lee una cita de Pottier que sintetiza esta idea: “las grandes fechas históricas ofician de imanes de la música: atraen grupos, canciones, discos, palabras, les dan nuevas significaciones, orientaciones, impulsos (…)”. El podcast Las raras se especializa en paisajes sonoros. En su serie Te busco se combina el relato de búsqueda del chofer que chocó a la personaje principal en 2003. El oyente se sumerge en un ambiente en el que sonidos de calles, hospitales, policía, departamentos públicos y entrevistas se combinan para dar cauce a un relato. En ocasiones se habla del apuro de la personaje por encontrar un dato, en otras se escucha el ruido de las llaves, el descenso por las escaleras, el arranque del auto, su marcha rápida hacia el destino.

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El silenciero de Antonio Di Benedetto es toda una oda a los ambientes sonoros. Lucrecia Martel en Zama trata de traducir al lenguaje cinematográfico la sonoridad que el novelista crea con palabras. El tratamiento que se le da al sonido es particular. Se lee:
– “Ha mencionado el invasor más nuevo y ese todavía nos descoloca”, refiriéndose al televisor. – “Sacude algunas pequeñeces igual que si fueran sonajeros, esperando sus voces interiores”, sobre los objetos del hogar.
– “Pero hoy llegaron y ahí están, invisibles y sonoros, descargando sus hierros y chapas de cinc”, sobre los trabajadores del taller.
– “Adentro sólo están mi madre y los benignos ruidos domésticos”.

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La colección Vertigineux de Valentino y Michele tiene 48 prendas. Cada una es una lista de detalles interminables, una sintaxis que yuxtapone signos de todas las épocas, texturas disonantes, costuras expuestas, geometrías desbordantes y nudos relacionales de signos que la cultura fabricó a lo largo de la historia. https://www.valentino.com/es-ar/collections/valentino-vertigineux-haute-couture-2025-show/explore-the-loo ks. Detrás de la pasarela se ve una lista de sucesos, filósofos, fechas, celebrities, ideas, conceptos y, al final, una sucesión de etcéteras casi infinitos.