Cultura

RESEÑA: LA CANCIÓN DE LAS POETAS

Por Patricia Malanca
02 de noviembre de 2022

La escucha de la música se ha diversificado y globalizado tanto que nos habita un fenómeno de desolación, como un vacío de escucha. Cuando parece que nos ofrecen todo, sentimos que nos arrasa una gran nada. Nadie escucha nada, más concretamente nadie escucha nada nuevo. ¿Pero esto es así realmente o es solamente un lamento tanguero? Están lloviendo canciones nuevas y cada cual según su edad hace lo que puede con eso. Algunos se guarecen, se acovachan sobre lo conocido, otros abren el paraguas y otros salen a mojarse felizmente con la novedad. ¿Cuánta memoria le cabe al búfer humano para almacenar nuevas melodías? Contra toda crisis climática en el mercado de la música, las artistas y los artistas quieren seguir comunicando, es por eso que los proyectos musicales que avanzan sobre un concepto tienen mejor chance de acertar en el blanco, y allí es donde sentimos que por fin encontramos algo.

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Otra percepción compartida con colegas artesanas de la canción es la fuerza de las letras nuevas, y esto ocurre porque la poesía se ha desarrollado fantásticamente en los últimos años. La letra atropella, no pide permiso a la corrección, sin comas, sin respiros ni silencios en un rap, o la letra musita con la boca joven mordida en un trap, o la letra hace la guerra en una balada melodiosa pujando por parir cielos rojizos, o la letra se desvanece y reactiva en un bucle del tiempo inesperado.

Estuve mojándome bajo la lluvia del lanzamiento musical que propone Verónica Bellini en su álbum La Canción de las poetas. Se trata de una reanimación de poemas atemporales que dialogan con el presente vestidas con nueva música. Se trata de letra imprescindible.

– Eeee, vo, qué te hacés la feminista?  Feminista era yo que tuve que apechugar sola cuando éramos solo un puñado luchando y no podíamos ni mencionar que era de igualdad de los derechos de las mujeres de lo que estábamos hablando”. Podría imaginarse un diálogo así entre las poetas feminista del Siglo XXI y las poetas feministas del siglo XX ? Estamos atravesando la cuarta ola del feminismo, hecha de inmediateces y globalizada. Con su proyecto musical Verónica Bellini zanja estos socavones del tiempo y construye un puente colgante de ucronías llenando su paso con lirios y fragancias rítmicas. Ensambla la segunda oleada poética del feminismo con la actual y congrega territorios latinoamericanos logrando al final una encantadora atemporalidad. Le da cuerda a un reloj para despertar letras adormecidas que nos traen novedades del pasado de grandes poetas latinoamericanas. Acá no solo se trata de componer música, Verónica Bellini organiza los sonidos de manera elegante, sofisticada y exquisita con arreglos que movilizan la imaginación hacia playas y bosques de largas cabelleras que lloraron metáforas tan dolidas.

La curaduría de poetas es sabia, nada ingenua e históricamente territorial, Paraguay, Uruguay, Argentina, Cuba con capas de historias superpuestas.

Y para poner en acto la pátina de actualización a una producción musical impecable, Bellini hace dupla con Mavi Díaz quien acierta en personalizar los quienes con los dóndes. ¿Se pueden decir las cosas más terribles con la ternura en la voz?  así es. Aquí se logra decir lo terrible de forma sensible y tierna. Por ejemplo, experimentan contrastes entre la densidad metafórica de las poetas, con los timbres de la expresividad fresca y sonriente de Hilda Lizarazu y Ana Prada por lo que consiguen que un “Quisiera” de la paraguaya Josefina Plá o “Tu me quieres Blanca” de Alfonsina Storni suenen próximas, alegres y cómplices.

Es un acierto la estética musical de baladas, candombes, milongas y habaneras bien rítmicas y cantarinas. También hay lugar para el momento profundo y formal, especialmente el aire de tango que interpreta Julia Zenko para la letra de Idea Vilariño que se percibe al acecho en algún boliche ilusorio del Montevideo de Onetti. “Te estoy llamando”, una de las piezas más logradas de esta primera entrega del álbum, como llaman las letras de todo este EP, recordando que no ha pasado casi nada desde que comenzamos a luchar por nuestra emancipación. Y esa emancipación se llueve sobre la música. A quien quiera detenerlo, hay que ayudarle a comprender que es irremediable.

Por otro lado, Verónica Bellini no solo se consagra en esta obra como una de las grandes compositoras argentinas con una inusual capacidad para proponer melodías adhesivas y amigables al oído, sino también sorprende como prolija arregladora. Probablemente una de las futuras productoras musicales de la canción popular.

Una mañana de primavera mientras le cosía piedras de strass a un pantalón viejo prendí el reproductor para escuchar “La Canción de las poetas” y sonó por primera vez “Zurciendo Medias” interpretada por Luna Monti. Solté la tarea y me dejé morder por la letra mientras me mojaba lentamente porque lloré emoción y más anodino fue el llanto cuando buscando los créditos descubrí que ese poema de Silvia Fernández fue escrito en 1857. Esa fue la canción que más me ha impactado y que a mi entender logra la magia de viaje en el tiempo que busca esta producción musical, La Canción de Las Poetas.

La primera entrega que salió en octubre 2022 está integrada por 5 canciones. Se irán conociendo 10 más en los próximos lanzamientos. Esperemos ansiosas y con ganas de mojarnos.

Créditos

Verónica Bellini: Composición, arreglos instrumentales, dirección y piano

Mavi Díaz: Producción y arreglos vocales

En el primero de los lanzamientos, la cantante Hilda Lizarazu interpreta un poema de Josefina Plá (Paraguay), Ana Prada de Alfonsina Storni (Argentina), Julia Zenko de Idea Vilariño (Uruguay), Luna Monti de Silvia Fernández (Argentina), y Ligia Piro de Carilda Oliver Labra (Cuba).

Link al álbum https://open.spotify.com/album/5AzXaLojCkkzWOOjlvHace?si=OvdYEbGNQJe175A4tjXWow

Redes: @lacanciondelaspoetas

Patricia Malanca

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