Música

«Nuestra libido está puesta en corrernos de nuestra zona de confort creativa y sonora» Entrevista a Fermín Ugarte

Entrevista Urbe
18 de mayo de 2024

Fermín Ugarte es compositor y productor. En 2023 lanzó su último disco, TODO SOBRE LA NADA, donde el pop como género principal converge con elementos del trap, rock y otras yerbas urbanas. Sin embargo, su trayectoria musical comienza antes, en 2020 con su primer EP Domiciliaria. Un año después, alcanzaría un punto de inflexión con su colaboración en “Sauce”, de Dillom, y con su primer disco, ORDEN Y PROGRESO, donde predomina el synthpop y electropop. A partir de ese lanzamiento y bajo el sello Bohemian Groove, discográfica donde distintos artistas trabajan en proyectores de forma colaborativa, comenzó a ser parte de la producción de Dillom, siendo una pieza fundamental tanto en POST MORTEM como en Por cesárea.

Fermín es, también, un conocedor eminente de todo tipo de música, y un productor que sabe cruzar las fronteras de los géneros y las convenciones para sacarle a cada proyecto en el que participa un brillo particular. Esta semana, conversó con URBE sobre sus influencias musicales, sobre cómo se produce un disco como Por cesárea y sobre muchas cosas más.

¿Recordás qué música te empezó a atrapar de chico? ¿Qué se escuchaba en tu casa, qué te empezó a gustar?

Mi casa no era casa de artistas ni de melómanos pero sí había gusto por la música, una selección de CDs que, si la ves con poca atención, pareciera ser aleatoria, pero que es bastante representativa de la generación de mis viejos y del segmento Rock&Pop (con Pergolini a la cabeza) al que pertenecían. Los Piojos, Divididos, U2, una selección rara de discos de Charly (¿La Hija de La Lágrima y Tango 4 con Pedro Aznar?). Los Stones, más tirando a Bridges to Babylon, Lenny Kravitz, los mejores discos de Bersuit Vergarabat, los piano solo de Fito Páez y la omnipresencia de Andrés Calamaro.

Por otros lados de la familia aparecían mi padrino, que empezó a instruirme en el grunge y la música de los 90 (Pearl Jam, Soundgarden y particularmente los Red Hot Chili Peppers), y a llevarme junto con mi viejo a mis primeros shows masivos (AC/DC en River fue de los primeros y creo que es lo más cercano a un evento canónico que tengo), y por otro lado mi tía más joven que me introdujo a Daft Punk, Bob Marley y Gorillaz. Ese es como el primer mapa musical de la infancia, previo a volcarme de lleno a la música.

El volantazo me lo dieron los Strokes y el disco solista de Casablancas, Phrazes for the Young. Recuerdo descubrirlos en Much Music. Siento que sobre esas bases se empezó a construir una identidad musical más propia.

Ya trabajaste con Dillom en la producción de dos discos, además de temas como SAUCE. ¿Cómo cambió el proceso entre POST MORTEM y Por cesárea? Son dos proyectos muy distintos, ¿eso fue una decisión?

Cambiar los métodos, las formas y las referencias siempre es una decisión consciente y nuestra libido está siempre puesta en corrernos de nuestras propias zonas de confort creativas o sonoras, pero a la vez el tiempo mismo te va cambiando y modificando y uno no tiene control sobre eso. Siempre intentamos hacer algo distinto a lo anterior y desafiarnos sobre todo a nosotros mismos en cada nueva aventura creativa, pero inclusive si quisiéramos hacer algo exactamente igual sería un fiasco, sería imposible. El paso del tiempo no te lo permite. Por eso admiro mucho las bandas o artistas que insisten en un sonido durante tantos años (AC/DC es un gran ejemplo), por ahí están tres décadas pegándole al mismo clavo. Es muy difícil ser tan constante, ¿cómo no les tentó en algún momento sumar, no sé, un percusionista?

¿Cómo es producir un disco en equipo? ¿Cómo se dividen las decisiones con Dillom, con Santiago de Simone? ¿Cuál es el margen de tomar decisiones, y hasta dónde decide el músico o la banda?

De Dillom siempre cuento que es un visionario y que con el tiempo aprendí a confiar en que el 90% de las veces él está diez pasos adelante mío y solamente necesita que se lo acompañe. El trabajo verdadero está en distinguir cuándo hay que dejarlo jugar y cuándo hay que tener ese 10% de discusiones y de propuestas un poco mas incisivas al nivel de la producción.

Estrictamente en la producción musical no tenemos mucho una división interna de “tareas” sino más bien de momentos. Primero componemos, y es en este estadío donde colaboramos con un montón de amigos; luego en la producción general somos dos además de Dillom, y luego Santiago de Simone ataja todas las cagadas que nos mandamos en el proceso (accidentales o intencionales) y hace que todo suene más o menos escuchable.

¿Cómo es producir un disco tan íntimo como Por cesárea? También trabajaste en la composición, ¿cómo pensaron eso? ¿Fue ponerle música a una letra que estaba, o se fue dando en simultáneo?

La intimidad ya estaba porque somos íntimos amigos, no hay muchas barreras en ese sentido más que las que cualquier grupo de chabones tiene con la masculinidad frágil y todo lo que ya sabemos. El desafío no fue tanto ese: Dillom es un tipo que en el estudio podes verlo tirando chistes, haciendo mear de risa a todo el mundo… Podemos estar haciéndonos bullying a más no poder, y de repente a la hora de escribir hay una carcaza que se remueve y te presenta cosas de una sensibilidad muy profunda. Me parece muy zarpado como él puede conectar y desconectar con eso, al menos hacia el afuera.

La composición la hacemos juntos desde el primer disco y si bien en los discos anteriores siempre me gustaba acompañarlo en la escritura de la letra, sobre todo ayudando a destrabar, en este disco hay dos o tres temas que los escribimos muy mano a mano, tirando del hilo y tratando de resolver acertijos super específicos en función de la historia que se quería contar. La música y la letra siempre vienen en simultáneo, quizás se saca algo de algún bloc de notas, pero eso funciona a lo sumo como un sample, como pequeño disparador.

Pasando a tu música, ¿cómo fue evolucionando para vos? En ORDEN Y PROGRESO y MAÑANA ES PEOR trabajabas más desde el pop electrónico, pero en tu último disco, TODO SOBRE LA NADA, pasaste a una mayor fusión de géneros. ¿Cómo se fue dando esa evolución?

La verdad es que casi toda mi carrera solista hasta ahora la hice o en medio de una pandemia o en medio de una gira, así que diría que casi toda mi obra hasta ahora son manifestaciones más inconscientes que conscientes, son más bien sublimaciones. TODO SOBRE LA NADA es consecuencia de pasar dos semanas en un campo en el medio de la nada comiendo hongos y viendo fantasmas, tratando de hacer la música más desafiante posible para mí a nivel estético. “¿Qué pasa si hacemos un reggaeton pero con un bajo sacado de ‘Dance Yrslf Clean’ de LCD Soundsystem?”. La idea más imposible ganaba y la íbamos a buscar. Fue un abordaje loco porque fue super psicodélico, pero experimentando con géneros muy ajenos a la psicodelia.

Ahora estoy un poco aburrido de mí mismo y sobre todo aburrido de la dinámica sonora de la música que quiere llamar la atención. Eso me tiene muy contento de Por cesárea: es súper raro, es dinámico, es sonoramente anti-TikTok. Así que estoy experimentando con música más suave, armonías más barrocas, ideas más distópicas… Jugando más con la época. Veremos qué sale y cuándo.

Se habla mucho sobre la nueva escena del under argentino. ¿Vos lo ves efectivamente como un nuevo territorio musical con potencia? ¿Por qué?

Para mi el under no es un nuevo territorio musical, para mí hay una generación de nacidos en los 2000 que lo está descubriendo y transformándolo en fenómeno a través de Twitter. Dicho eso, veo que hay una movida rockera nueva y me encanta, pero observo lo mismo que observaba cuando surgió el trap o cualquier oleada musical que experimenta un éxito repentino: de 100 artistas, me terminan gustando dos o tres. Porque en esa oleada del micro-éxito aparece mucha gente que quiere ser micro-famosa, y esto hace que las escenas se llenen de gente sin talento o sin verdadera pasión por la música.

Es una suerte de gentrificación musical, pasa con todos los géneros o escenas que se ponen de moda, es inevitable y también es entendible. También me pasa que siento que muchas propuestas están orientadas a ser réplicas exactas de bandas de otra época, que apuestan 100% al revival y no mueven ni un solo casillero para adelante. Eso me aburre bastante, es como un museo de cera, no hay vida ahí. De toda esta nueva camada under me gustan mucho Socorro y Raybet, pensando en dos que se me vengan rápido a la cabeza. Después tengo el ojo más puesto en otras escenas a las que se les está dando menos bola.

Y ya que hablás de otras escenas: ¿qué artistas, bandas, proyectos, nacionales o internacionales, ves como principal fuente de inspiración? ¿Hay alguien a quien mires y piensen “me gustaría sonar así”

Hoy por hoy ya no lo tengo muy claro, cambia mucho. Ahora me está pasando con Oneohtrix Point Never y el último disco de Lana del Rey, son mis últimas dos obsesiones. La semana que viene puede cambiar.

Hace poco salió un disco de Swaggerboys, MURIÓ LA MÚSICA, donde se burlan, desde el plugg, de los géneros más clásicos como el rock o incluso el hip hop. ¿Qué opinás de eso, siendo vos un productor que mezcla tanto sonidos más nuevos con elementos rockeros o pop clásicos? ¿Puede haber un punto de encuentro entre géneros?

Amo a los Swagger, a Stiffy lo adoro y me encanta que me hagan sentir jubilado y que el futuro ya no depende de nosotros. Me encanta como se cagan de risa de todo y todos subidos a su sonido hiper noisero y destructivo… Y me encanta como dejan recalculando a todas las generaciones anteriores, que no saben si intentar explicar el chiste en Twitter para los demás viejos, si compartirlo pero quedar medio viejoven, si disfrutarlo en silencio o si tirar los auriculares a la basura. Para mí son de lo mejor del ultimo tiempo. Escucho mucho MURIÓ LA MÚSICA a la mañana para desayunar, transportarme o para pasear al perro.

Trabajaste con muchos artistas, tanto como productor como en tus proyectos. Si tuvieras que elegir a alguien para colaborar en el futuro, cualquier persona, ¿quién sería?

Babasónicos.

¿Nos podés adelantar algo de tu próximo proyecto?

 No.